Boletín de Noticias de las Secciones Sindicales de FeS - UGT

en el Banco Popular Español de Canarias

Número 3, Diciembre de 1999

  

UNA ARCADIA FELIZ, O EL ARTE DE APRENDER A DECIR "NO".

 

         La Arcadia es una región histórica de la Grecia meridional, en el corazón del Peloponeso, en la que el poeta latino Virgilio situaba la morada de un pueblo de gentes simples y amables que llevaban una existencia feliz e imperecedera, en una tierra de bucólicos paisajes que desde entonces ha sido enclave utópico de la felicidad terrena. De la Arcadia era también el filósofo Epicuro, que nos enseñó que hemos venido a ser dichosos en este mundo , no en el otro, y que la felicidad se alcanza con el dominio de las propias ambiciones y el ejercicio de la amistad magnánima, pero esa es otra historia de la que ya seguiremos hablando...

 

         Y una Arcadia feliz y bucólica es el ambiente laboral que se respira en el día a día del Banco Popular Español en Canarias si nos atenemos a los criterios que los máximos responsables de RH han manifestado a la Inspección de Trabajo a resultas de reciente visita a una oficina de Las Palmas, en la que trabajaba a las siete de la tarde la práctica totalidad de la plantilla. Lo de la Arcadia feliz y bucólica viene a cuento porque al parecer, según el criterio de la Empresa, lo que el personal de dicha Oficina hacía a esas horas de la tarde no eran "horas extraordinarias", sino ejercer una actividad libre, magnánima y desinteresada, consecuencia de su propio sentido de la responsabilidad, que como contrapartida les ofrece la oportunidad de gozar de una jornada de trabajo flexible, con entradas y salidas prácticamente de libre disposición, plena de satisfacciones personales y profesionales, compensando esas horas con días de asueto a su albedrío e incremento de vacaciones en las fechas más interesantes para su merecido solaz y esparcimiento familiar. Lamentablemente, esa Arcadia Feliz que la visión de los máximos responsables de RH de la Empresa pretende vendernos se asemeja mucho más a ese otro "Mundo feliz", de Aldous Huxley, en el que desgraciadas muchedumbres de "oludis" (objetos laborales de uso discrecional) trabajan sin fin y sin mucho sentido al servicio de una Gran Corporación, difícil de personalizar, en la que nadie aparece como responsable último de la situación.

 

         No ha sido premeditado que el tono irónico que hasta ahora hemos pretendido dar a Trópico de Cáncer se haya tornado en un cierto grado de acidez en esta ocasión. De la permanencia de ese "mundo feliz" huxleysiano, plagado de oludis incapaces del menor sentimiento de rebeldía y dignidad personal, somos en gran parte, nosotros mismos, los propios responsables. Y desde esta página, que con mejor o peor fortuna intenta cada mes hacer sonreir y reflexionar al personal del Banco Popular Español en Canarias sobre sus propias incongruencias, queremos hacer un llamamiento a la práctica de la cultura del no: bastaría que una sola vez, cada uno de nosotros, en el momento que le llegue la ocasión, dijéramos "¡no!", para que todo comenzara a cambiar.

 

         Desde Trópico de Cáncer, ¡Feliz Navidad y Próspero Efecto 2000!